Durante la Guerra Civil española, la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, que apoyaban a los falangistas sublevados, arrasaron con Guernica en lo que se llamó Operación Rügen. Fue un antecedente de lo que el mundo estaba por sufrir pocos años después. Casi un anuncio que no muchos entendieron cabalmente y ante el cual, por cierto, no se hizo nada. No se sabe a ciencia cierta cuántas fueron las víctimas, pero fue un símbolo de lo que las guerras produce en la población civil. Pocos meses después, en la Exposición Internacional de Paris, en el pabellón de España, se expuso por primera vez el célebre cuadro realizado por Pablo Picasso inspirado en lo sucedido.
El de Guernica no fue el primer bombardeo en alfombra para destruir una población civil, pues de hecho constituía un objetivo militar vital en ese momento, a fin de cortar la retirada y el aprovisionamiento a las tropas del Frente Popular en la campaña de Vizcaya.Sin embargo, gracias a la calificación como "ataque a la población civil", la repercusión internacional que alcanzó este bombardeo unido a su utilización propagandística, ha hecho que sea una masacre mundialmente conocida y considerada como un icono antibélico.
El bombardeo de Guernica se ha convertido en un símbolo de los horrores de la guerra para todo el mundo. El hecho tuvo un gran impacto en su época, inspirando a Pablo Picasso su más famoso cuadro, el Guernica, que expuso por primera vez en el pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937, y al ilustre escritor Blas de Otero que escribió un poema del mismo nombre, como también la chilena y premio Nobel de Literatura Gabriela Mistral, que escribió un poema titulado Árbol de Guernica. Las mismas tropas carlistas, que entraban ilusionadas en la villa retomada, recibieron un mazazo al comprobar el estado de la histórica villa y corrieron en busca del árbol donde se juraron los fueros. Este es uno de los motivos de que se intentara no desmoralizar a la tropa tradicionalista, para no perderla, y se levantara una cortina de humo con las distintas versiones para explicar lo ocurrido. Otra irónica y sórdida casualidad la constituye el hecho de que en la misma población existiera una fábrica donde se hacían el mismo tipo de bombas y proyectiles incendiarios que cayeron sobre ella.
(Con Información de: Profesora Diana Wang, Presidenta de generaciones de la Shoá y de Wikipedia)

